Juegos de Relajación para niños

Practicar  juegos de Relajación para niños es fundamental para aprender a gestionar determinadas emociones y sentimientos, como el enfado, la frustración, la tristeza o la inseguridad… Actualmente, el estrés y la ansiedad forman parte de la vida de la mayoría de las personas y también de los niños y niñas, por lo que enseñar a tus hijos a practicar ejercicios de relajación infantil puede favorecer su bienestar emocional y físico desde muy pequeños.

En este apartado hemos seleccionado una serie de juegos divertidos para practicar la relajación infantil en casa.

¡Toma nota y lo más importante a practicar 👋👋👋👋👋👋👋!

juegos de relajacion infantill

Beneficios de la Relajación Infantil

Los principales beneficios que producen las dinámicas de relajación infantil son las siguientes:

Favorece el autocontrol

Practicar la Relajación desde la Infancia permite que el pequeño desarrolle una serie de estrategias y habilidades de autocontrol emocional y conductual, las cuales van a generar a su vez estrategias de afrontamiento adecuadas para determinados conflictos y desafíos de la vida diaria. Saber como calmarnos y relajarnos ante determinadas situaciones resulta crucial para evitar ciertos comportamientos que pueden llegar a tener consecuencias muy negativas.

Desarrolla estrategias de gestión emocional

La relajación y la gestión emocional están muy relacionadas, ya que practicando la calma y la relajación potenciamos al mismo tiempo la gestión emocional del enfado, la rabia, tristeza… Por ello, a través de estos ejercicios, también podemos enseñar a los más pequeños a cómo comportarse ante estas emociones.

Practicar la Relajación desde la Infancia facilita que se propicie este hábito, ya que instaurarlo en la vida adulta resulta mucho más complicado. Para ello, es importante que la Relajación se practique desde un ambiente lúdico y divertido.

Disminuye el estrés muscular y mental

La Relajación propicia un estado de bienestar, tranquilidad y concentración ya que disminuye el estrés muscular y fomenta la salud mental.

Potencia el Aprendizaje

Ayuda a aumentar la confianza en sí mismo, la memoria y la concentración, permitiendo mejorar la calidad del aprendizaje.

Cinco Ejercicios de Relajación para niños

Hemos seleccionadao 5 juegos de relajación para que puedas practicar algunos minutos todos los días.

Soplar la Vela

La finalidad de este juego es que el niño aprenda a respirar profundamente. El pequeño deberá coger aire por la nariz y expulsarlo por la boca poco a poco mientras intenta apagar una vela. Estará sentado en una silla, de la cual no podrá moverse, y tendrá justo en frente una vela que tendrá que apagar. En un principio, lo situamos a un metro aproximadamente de la vela y lo vamos acercando poco a poco hasta que consiga apagarla. De esta forma, le enseñaremos a respirar profundamente de una forma divertida para ellos.

No obstante, es fundamental cuidar que no intente apagar la vela bruscamente, sino que el juego consistirá en apagar la vela soplando lentamente y con tranquilidad. De esta forma, aprenderán a controlar la respiración.

El Juego de la Semilla

El juego de la semilla consiste en la simulación del crecimiento de un árbol. Se aconseja poner música relajante y utilizar un lugar en el que el pequeño se sienta cómodo y relajado. Además, se recomienda realizar el ejercicio con ellos para que les resulte más divertido.

Al comienzo, nos pondremos de rodillas en el suelo con la cabeza agachada y los brazos extendidos hacia adelante. Simularemos que somos una semilla que, poco a poco, va creciendo y convirtiéndose en un árbol. Para ello, iremos levantándonos poco a poco del suelo, haciendo cómo si nuestros brazos fueran las ramas del árbol y el resto de nuestro cuerpo el tronco. De esta forma, tensaremos y relajaremos los músculos de una forma muy atractiva para los peques.

Hacer Burbujas

Hacer burbujas es un juego muy sencillo, pero a la vez muy estimulante. Consiste en hacer pompas de jabón, por lo que es un método ideal para mejorar la capacidad pulmonar y aprender a controlar la respiración. Durante el juego, le podemos pedir que haga pompas más grandes y a continuación más pequeñas, de forma que tenga que regular su respiración para crear pompas de diferentes tamaños. Esto le ayudará a controlar su respiración y a relajarse.

El Robot y el Muñeco de Trapo

En este juego, en primer lugar, le pediremos al pequeño que se imagine que es un robot. El niño tendrá que imitar los movimientos rígidos y tensos de un robot. Para que le resulte más divertido, puedes decirle que ha de hablar de forma mecánica. A continuación, le pediremos que simule que es un muñeco de trapo, relajando sus músculos al máximo. De esta forma, los pequeños pueden aprender a relajarse a través de la tensión y relajación de sus músculos de una forma muy divertida.

Cuento Respira de Inés Castel-Branco

En este cuento se narra la historia de un niño que no puede dormir debido a que no puede parar de pensar. Para solucionarlo, acude a su madre con el objetivo de que le ayude a conciliar el sueño. La mamá le enseña una serie de ejercicios de relajación de una forma muy divertida.

Puedes utilizar este cuento para leer con tu hijo y hacer los ejercicios de relajación a la vez que se va narrando la historia

¿Cómo puedo hacer para que mis hijos disfruten más con los juegos de relajación?

Si quieres que tus hijos aprendan ejercicios de relajación y disfruten con ellos, es muy importante que estos ejercicios sean muy lúdicos y divertidos para los peques. Para conseguir esto, puedes adaptar estos ejercicios a los gustos y preferencias de tu pequeño. Por ejemplo, si le encantan los libros y las animaciones, los cuentos son una buena opción para introducirle en estos ejercicios. ¡Incluso puedes diseñar tú uno con sus dibujitos preferidos!

Además, un aspecto importante es que antes de comenzar diferentes ejercicios de relajación con el peque, le enseñes la importancia de respirar bien y cómo ha de hacerlo. Siempre adaptando el lenguaje y los ejercicios a su edad.

Por otro lado, es fundamental que nunca le obligues a realizar estas actividades, sino que intentes encontrar el momento en el que si le apetezca realizalas, de forma que sea un momento de diversión y no se conviertan en una obligación.

Para conseguir que sea lo más divertido posible puedes adornar la habitación con globos u otros objetos que le gusten, e incluir música relajante y velas con un olor agradable para ellos. Esto hará que se sientan más interesados por conocer la actividad, por lo que disfrutarán realmente de ella.

Mi hijo no quiere relajarse

En muchas ocasiones, los pequeños no quieren realizar este tipo de actividades por varias razones, bien porque no consiguen relajarse o porque no le resultan divertidas. En primer lugar, es importante averiguar el porqué nuestro hijo no quiere relajarse. Si la dificultad está en que las actividades no le resultan divertidas, puedes seguir los consejos del apartado anterior y adaptar las actividades a los gustos de tus hijos.

Si por el contrario, se trata de que el pequeño no consigue relajarse, puede deberse a que comienza la actividad muy nervioso o activado. En este caso, es importante que antes de comenzar el ejercicio, se juegue a otras actividades que reduzcan su nivel de activación. Por ejemplo, se puede utilizar para ello la imaginación. Puedes pedirle a tu hijo que se imagine en un lugar tranquilo, en la playa o en el bosque, en función de sus gustos. A partir de ahí, podéis imaginar juntos el olor, la temperatura, los objetos que os rodean, la naturaleza… creando un clima cálido y tranquilo. Puedes utilizar música de la naturaleza si se trata del bosque, o de olas si os imagináis en una playa. Esto facilitará la imaginación y la creación de un clima tranquilo y cálido. Una vez que haya disminuido el nivel de activación, el peque estará más tranquilo y podéis comenzar juntos los ejercicios.

Por otra parte, es importante saber que la relajación conlleva una práctica, es decir, es probable que durante las primeras veces que hagáis estos ejercicios en casa el peque no consiga relajarse. Pero no debes preocuparte, sino practicar un poco más estos ejercicios en casa hasta que tu hijo aprenda a relajarse y disfrute con ellos. Relacionado con esto, no se recomienda comenzar con ejercicios muy largos, sino desarrollar actividades breves, para ir aumentando el tiempo en función de la práctica del niño.

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